Biden dice que el G7 impondrá sanciones devastadoras a Rusia

Lo dicho anteriormente nos facilita la comunicación en grupo, anuncios parroquiales, reuniones familiares, los planes para las salidas con amigos e incluso, ahora es más común que antes, que las empresas recurran a este tipo de grupos para mantener informado a su personal sobre distintas actividades laborales.

Posiblemente es un vino afrodisíaco

2. Con ese nombre no se me antoja

3. Y estas galletas tampoco 4. ¡Di no a las drogas! 5. Agua para personas de mente abierta
6. Este producto se cree muy especial
7. Eres lo que bebes
8. ¿Es una orden?
9. ¿¡Tu qué!?
10. Seguramente este producto contiene muchas propiedades
11. La opción de helado que más te conviene 12. ¡Eeeeeeeh… puu…! 13. Con esta gelatina mejorará la apariencia de tu piel
14. Me huele a que a ese lugar no entrará mucha gente
15. Con ese nombre es difícil definir de qué trata este negocio
16. Se ven deliciosas 17. ¿Y por qué de monja?

18. Mmmh…!
19. No lo creo

20. ¡Arriba, ánimo!

Albur, Albures, Alburear

Fabricio Cendrón me ha preguntado por Internet “qué sé” de la palabra albur y de los muy diferentes significados que tiene en algunos países de Latinoamérica. Me he puesto a buscar en mi caos librario y he aquí lo que puedo decir:

Siempre me ha intrigado que, en efecto, esa palabra albur, signifique, según el DRAE, acepciones tan distintas como (en este orden) las siguientes:

a) mújol (pez teleósteo),

b) juego de cartas,

e) juego de palabras de doble sentido,

f) mentira o rumor o infundios,

g) arranque (en el sentido de irse precipitadamente de algún sitio),

h) periodo final de la realización de una tarea,

Y sobre todo me pregunto por qué, de las acepciones que podríamos considerar temáticamente relacionadas con albur, vino a resultar en México la acepción e), es decir ese combate oral, generalmente tabernario o “cantinario”, en el que se compite en emitir una palabra o una frase que, por su doble o triple sentido, resulten en una provocación para que el adversario responda y continúe el juego. (Un juego o un combate mexicanísimo, lo he presenciado muchas veces y aun jugado más de una, y sé que puede empezar, digamos, como una amistosa justa deportiva y derivar a una bronca de gallitos que se atacan con espolonazos verbales muy frecuentemente alusivos a la progenitora o a la sospechable virilidad del ya no mero adversario sino súbito enemigo.)

De albur nació el verbo alburear, que en Honduras alude a engañar, en Costa Rica a confundir o atontar o ¡“sentirse atraído por alguien o algo”! y en México a jugar o combatir diciéndose albures.

Lo curioso es que el sapientísimo Joan Corominas nos haga saber que el albur es algo que en principio, y en el principio, nada tenía que ver con la mencionada ristra de significados y nos lleva a Bura, una antigua ciudad del Peloponeso entre las doce que formaban la Liga Aquea y situada al sudoeste de la de Hélice (ciudad que, como se verá, para Corominas era de Egipto):

El origen de los nombres de las calles de la CDMX

El origen de los nombres de las calles de la CDMX

En la Ciudad de México hay aproximadamente 25 mil calles, distribuidas en unas 2,150 colonias.

Según datos de la INEGI:

  • Hay más de 14 mil calles llamadas Miguel Hidalgo.
  • Existen más de 10 mil calles a nivel nacional con el nombre de Emiliano Zapata.
  • Benito Juárez se ha utilizado para registrar 9,759 calles en todo el país y es el más usado para nombrar vías públicas en Oaxaca y Quintana Roo.
  • Cerca de 7 mil vialidades se llaman Independencia y 6 mil tiene el nombre de 16 de septiembre.

Los nombres en las calles de la ciudad van desde personajes ilustres y objetos, hasta animales. Después de la llegada de los españoles y con la instalación de la colonia, los nombres de las principales calles eran en honor a virreyes, nobles y santos.

Pese a la colonización, muchas calles conservaron nombres en la lengua autóctona. Así el nombre de muchas es una mezcla de palabras en náhuatl y español: Huacalco (Coacalco), Tlatilco (Tlatelolco), Tlacoapan (Tacuba). Algunas otras adoptaron el nombre de algunos gremios de artesanos: Paseo de Plateros, Talabarteros, Chiquihuiteros, por mencionar algunos.

Durante el porfiriano se buscó modernizar a la ciudad y se publicó en 1899 “La Nomenclatura Actual y Antigua de las calles de la Ciudad de México”, de tal forma que los nombres cambiaron a calles Sur y Norte o avenidas Oriente y Poniente, asignando números y letras. Sin embargo, estas disposiciones no duraron mucho, ya que con la Revolución muchas calles fueron renombradas en alusión a las fechas y personajes emblemáticos: 5 de Febrero, 20 de noviembre, Francisco I. Madero, etc.

El significado de los nombres de los equipos japoneses

Vamos a hablar hoy de varios equipos, y lo vamos hacer en concreto de los de una competición, la J-League. Siempre me han llamado la atención los nombres de los clubes japoneses, así que intentaré contaros por qué se llaman así (al menos los de la primera categoría).

Kashima Antlers: La palabra inglesa antler significa asta o cuerno. El motivo es que el nombre de la ciudad de Kashima significa en japonés “Isla de los Ciervos”. En el emblema del equipo se ven claramente las astas de un cérvido.

Cerezo Osaka: Curioso nombre el del equipo de Osaka, que no tiene nada que ver con el presidente del Atlético de Madrid. El nombre lo eligieron los fans en una encuesta, y hace referencia a la flor oficial de la ciudad, la del cerezo. Lo curioso es que los hinchas optaron por la versión española del nombre. Como veremos, no son los únicos en tomar prestadas palabras de otros idiomas. La camiseta del equipo es fucsia y su emblema hay una flor de cerezo, claro.

Consadole Sapporo: Más referencias a España. El Consadole Sapporo saca su peculiar nombre de la palabra japonesa dosanko (que hace referencia a los habitantes de la isla de Hokkaido), pero al revés. Le añadieron la expresión española Olé y ahí tenemos el nombre: Consadole. En el escudo se ve la silueta de un búho, sin relación con el nombre del equipo.

Yokohama F. Marinos: Parece ser que el idioma español les encanta a los nipones. Yokohama es una de las principales ciudades portuarios de Japón, así que adoptaron el nombre de Marinos. En su escudo, un ancla.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.