Entre piropos y agresiones en el espacio público

– ¡Cómo quisiera ser gato!
– ¿Para qué?
– ¡Para pasar siete vidas contigo!

Entre piropos y agresiones en el espacio público

El paso de la mujer del ámbito privado al público complejizó la relación con el hombre. Resabios machistas aparecieron en la vía pública y enlo laboral.

10 de abril de 2006 , 15:45 .

Por Julieta Cascallares

A principios y mediados del siglo XX la mujer se atrincheraba en el hogar, encargada de organizar las tareas hogareñas y el cuidado de los hijos/as, mientras el hombre padre de familia debía conquistar las calles para proveer el sustento. La cultura y la sociedad determinó para el hombre el poder económico, y para la mujer el poder de los afectos. A partir de las transformaciones económicas, caída del modelo taylorista y de los cambios culturales que se producen en los años 60, 70 la situación cambió. La mujer pasó del ámbito privado, el hogar, al ámbito público, y logró independizarse laboralmente. A través de estos cambios conquistó nuevos espacios respecto a sus tareas. Pero no faltó tiempo para que aparecieran conflictos, tensiones y disputas de poder. La convivencia con el hombre en la calle no le fue fácil.

El nuevo escenario le exigió cambios en su conducta. El punto caramelo, los huevos fritos o la tarta de manzana empezaron a ocupar un lugar secundario en la vida de toda mujer, pero la entrada a la calle vino de la mano con algún cachetazo. Los hombres no se acostumbraron a esta irrupción, seguían añorando aquella mujer dulce y hogareña. La calle era el lugar construido para hombres y solo un reducido espacio quedaba para las «amantes de la noche». Fue así como la mujer al mismo tiempo que salió a la calle tuvo que construir un plan estratégico para poder compartirla con los hombres. La que salía a la calle era la desfachatada, la descocada, la atrevida y para ella iban todos los «piropos».

En el siglo XXI la situación no cambió mucho. Algunos testimonios describen que salir a la calle es un desafío cotidiano. «Tenés que pensar en la ropa que te ponés, no debe ser muy provocativa por que eso justifica que te puedan tocar la cola o cualquier parte que este relacionada con el sexo. Deberíamos avisarle a los hombres que no nos gustan sus piropos, no somos un florero somos personas y nos vestimos como se nos da la gana» (Mariela 18 años)

Piropos cortos y divertidos

Son aquellos que son capaces de sacar siempre una sonrisa, y es que el humor siempre apasiona y sobre todo enamora. Prueba a demostrar tu amor con un toque alegre, te aseguro que es la mejor forma de conquistar a alguien.

Reír produce un sentimiento de bienestar y felicidad, a si que utiliza este tipo de piropos si tu pretensión es ligar, ya verás cómo da muy buenos resultados. Podemos encontrar piropos con comparaciones divertidas y con rimas muy artísticas, pero todos ellos son endulzados con el romanticismo.

Piropos bonitos

Los piropos cortos también tienen su propia llama. Son escuetos pero son escritos con una conclusión muy directa y es decir con pocas palabras algo que puede llegar al corazón de la otra persona. Aquí te enseñamos algunos de esos bonitos piropos:

  • Si eres así de linda al despertar, quiero dormir cada noche contigo.
  • En el cielo lucen las estrellas, y aquí en la Tierra las Mujeres Bellas.
  • Tus ojos son mi mañana, tu boca mi noche y tu cuerpo mi vida entera.
  • ¿Te estudio o te trabajo?
  • Despierto te pienso, dormido te sueño, ¡invasora de mentes
  • ¡No te lo vas a creer, pero hace treinta segundos yo era maricón!
  • Como quisiera ser Tarzán, para ir de rama en rama, hasta llegar a tu cama.
  • Niña, hay que señalizar tu cuerpo porque con esas curvas cualquier día se mata alguien.
  • Bienaventurados los borrachos, porque ellos te verán dos veces.
  • ¿Te estudio o te trabajo?
  • Por ti, subiría al cielo en bicicleta y bajaría sin frenos».
  • «Ni mil poetas en mil años podrían describir tu belleza».

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27 “piropos” que todas las venezolanas escuchamos al salir a la calle

Las venezolanas estamos acostumbradas a los “piropos” a diario, como algo común. Los más bonitos nos suelen dar risa, pero el uso de las comillas es porque algunos confunden piropos con groserías. A esas frases las hemos dejado fuera de la lista.

Los escuchamos como hijas y los escuchamos como madre. Cuando camino con mi hija de tan sólo catorce años, ya paso a ser “suegra”. Además, seamos madres o no, las frases suelen acompañarse con un “mamita” al principio o al final (vaya Edipo). Para empezar, aquí va uno que juega con las tradiciones culinarias de Venezuela:

Eres la carne mechada que rellena la arepa de mi corazón.

Y hablando de comida, hay quien se lamenta:

Tanta carne y yo sin dientes.

Ciertas líneas se pasan con las metáforas de alimentos y bebidas:

Estás más buena que comer con los dedos.

Si cocinas como caminas, me como hasta el “pegao”.

Si así es como lo mueves y lo bates, qué rico está tu chocolate.

Quisiera ser mantequilla para derretirme en tu arepa.

Uy mi amor, como que en vez de echarte talco te echaron levadura. (Y cuándo no: Mamita, ¿to’ eso es tuyo?)

Siempre tan buena como mi Solera.

Si yo fuera gato y tú sardina, no te dejaría ni una sola espina.

Y hablando de criaturas marinas, ¿qué querrán decir con “Estás como pescadito en sartén”?

Para algunos, parecería ser una cuestión de mecánica…

Tantas curvas y yo sin freno.

Por ti, subiría al cielo en bicicleta y bajaría sin frenos.

No dejan tema sin doble sentido:

Si así llueve, que no escampe.

Piropos súper lindos para hacer suspirar a tu galán

Piropos súper lindos para hacer suspirar a tu galán

Melisa Velázquez 1 agosto, 2018

¡A los chicos también les fascina que les digas cosas lindas y atrevidas!

Aunque no lo creas, ¡ellos también adoran que les digan lo guapos y sexys que son!

Por eso aquí te dejamos algunos piropos con los que estamos seguras que lo harás sentir súper especial:

1. Eres como el sol, con solo acercarme a ti me derrito.

2. Un loco como tú, necesita un tornillo como yo.

3. Camina por la sombra, ¡el sol derrite a los bombones!

4. Si tu cuerpo fuera cárcel y tus brazos cadenas, qué fácil sería cumplir mi condena.

5. ¡Si la belleza fuera pecado, tú estarías en el infierno!

6. Quisiera ser la sangre que recorre tu cuerpo para poder llegar hasta tu corazón.

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