Profesor Campusano y comentario sobre Izkia Siches: Que yo sea anticomunista no me da derecho a faltar el respeto

‘Vestido para protegerse de lo absurdo’, de Alicia Framis, en Arco 2019. CARLOS ROSILLO

Te puede interesar

Asimismo, dijo que «jamás podría ofender a mujer alguna, menos a Izkia. Jamás fue mi intención que no fuera un juego de palabras, porque yo soy lingüista, yo no soy un viejo ofensivo».

Tras ser consultado acerca de si fue un comentario derivado de su posición política, Campusano aclaró: «Que yo sea anticomunista, no me da ningún derecho a faltar el respeto, el asunto fue, que por la neurona que me queda, si en dos semanas más va a ser ministra del Interior, encontré un poquito atrevido aquello, entonces, ese toque moralista, huevón, a uno de pronto lo traiciona, pero ir en contra de la mujer, nunca y contra ella como persona, solamente pretendí con ese juego de palabras un tironcito de orejas».

Para el profesor, «esto fue manipulado y un poco politizado porque yo no soy zurdo (. ). Me arrepiento de haber sido, tal vez, vulgar, porque no quise serlo, nunca lo sería».

Finalmente, indicó que «era simplemente una especie de consejo de abuelo pasado de moda, de lo cual me arrepiento mucho».

Jaime Campusano: “Ella subió ese escote”

En conversación con CHV Noticias, Jaime Campusano aseguró que el tema, fue una reacción a una provocación. “Ella subió la foto a redes sociales y el que sube fotitos tiene que aguantar el tono. No es contra la mujer, contra la desnudez o su derecho. Es un llamado de atención a una mujer que va a representarnos a todos nosotros en el Ministerio del Interior”, expresó.

“Yo soy muy anticomunista, pero soy respetuoso de todas las mujeres. Los izquierdistas no respetan a las mujeres cuando son de derecha. A la Paty Maldonado la hicieron mierda”, remarcó.

Al ser consultado sobre una reflexión debido a las críticas, dijo: “Qué mea culpa puedo hacer yo, si ella subió la foto y en las redes sociales es sin llorar. Ella subió ese escote, pero con las pechugas… si da lo mismo. Si mis hijas son iguales en la playa y toman sol con bikinis más cortos, pero ellas no serán las ministras de Chile”.

“Hay que tener cierta conectividad entre la función y la persona. Si Izkia todavía fuera del Colegio Médico, la celebro, ojalá la guagua le salga sanita y linda, porque no es contra la mujer o contra de su embarazo, es simplemente un asunto político. Un juego de palabras que no le gustó a los zurdos. Cómo les va a gustar algo de un momio como yo, que soy anticomunista“, explicó.

“Mis 80 mil seguidores, encuentran que lo hice maravilloso. Cometí el error de hacer un juego de palabras que no fue entendido por la gente y fue politizado. La izquierda me quiere hacer mierda. Hoy la Izkia salió vestida hasta el cogote en La Moneda“, enfatizó.

Ideología: El pecado de los otros

“Ideología” se ha vuelto una fea palabra que lanzar a la cara de quienes profesan ideas contrarias a las nuestras. Se trata de un término negativo con el que se pretende descalificar planteamientos que no compartimos. Todos tenemos algunas ideas acerca del mejor modo de organizar la sociedad —o de dar contenidos a una Constitución—, y las correctas son siempre las nuestras y las de los oponentes, pura ideología.

Algunos hacen un uso igualmente negativo de dicha palabra, pero en un sentido menos maniqueo que el anterior: llaman “ideología” a ideas que no comparten, mas no solo por ese motivo, sino porque, en su parecer, distorsionan la realidad a que ellas se refieren o que pretenden cambiar. Sin embargo, y al igual que en la situación anterior, siempre son nuestros rivales en ideas quienes distorsionan la realidad, mientras que nosotros nos mantenemos en una posición impecablemente objetiva y hasta poseedora de la verdad.

De pronto caen en la bandeja de entrada de nuestro correo electrónico mensajes que no esperábamos y que atraen nuestra atención, algo que me acaba de pasar con uno remitido por el catedrático español Rafael Ramis-Barceló, y que contenía un texto adjunto aludido con una sola palabra: “ideología”. Abrí, desde luego, y lo que encontré fue un trabajo exquisitamente erudito sobre el origen de la palabra “ideología” en el siglo XVIII.

La historia siempre ayuda —si bien nunca resuelve nada del presente—, y las palabras tienen también la suya. Ir por ella, por la historia de una palabra, permite identificar los orígenes y variaciones de su uso, incluidas las del momento actual. Tampoco se trata de fijar de una vez para siempre el sentido de una palabra atendiendo solo a su origen —como Heidegger pretendió hacer con el término “filosofía”, que en pleno siglo XX llamó a entender exactamente como la entendieron los griegos hace 2.500 años—, puesto que las palabras flotan y van alterando su sentido a lo largo del tiempo, o, mejor aún, van ampliándolo y matizándolo, hasta el punto de que llegan a tener “sentidos” —así, en plural—, como ocurre cuando un entrenador de fútbol, por ejemplo, habla de su “filosofía” de juego.

14. Thaddaeus Ropac: “Nunca ha sido una torre de marfil para la élite intelectual”

“Para mí, no solo ha sido una puerta de acceso a España. Gracias a Arco, entiendo mucho mejor Latinoamérica. Se dice que la feria compite con Art Basel Miami. Puede que allí vendamos más, pero ­Arco es más seria. Empecé a ir hace 25 años, cuando había menos galerías internacionales, y me gustó que fuera un acontecimiento abierto a la ciudad, al que acuden los Reyes, pero también el ciudadano de a pie. Fue la ­primera feria que tuvo un público amplio y no solo especializado. Arco nunca ha sido una torre de marfil para la élite intelectual. Recuerdo una velada con Gilbert & George. Siendo británicos, esperaban cenar a las siete de la tarde. La cita era a las diez de la noche, pero todo el mundo llegó tarde y no empezamos hasta la medianoche, mientras ellos mendigaban una cesta de pan al camarero porque se morían de hambre. Después, Elena Ochoa los llevó a un tablao flamenco hasta altas horas de la madrugada. Todavía se acuerdan de esa noche con una mezcla de horror y ­fascinación”.

“Ir a Arco es volver a casa. Es un lugar donde te cruzas con caras conocidas por los pasillos. Allí, los artistas compartimos nuestras angustias y logros. Es una feria que incita al compañerismo entre creadores y galeristas, una feria amable e inclusiva, comparada con otras citas parecidas”.

'Vestido para protegerse de lo absurdo', de Alicia Framis, en Arco 2019.

‘Vestido para protegerse de lo absurdo’, de Alicia Framis, en Arco 2019. CARLOS ROSILLO

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.